jueves, 29 de mayo de 2008

El cariño tuyo y mío parece que está de Dios,
cuanto más nos lo prohíben, más n os queremos los dos.

Por que me oyes cantar, dirás que estoy muy alegre,
y soy como el caracol, que cuando canta se muere.

Al tiempo, tiempo le pido y el tiempo, tiempo me da

El mismo tiempo me dice:

Él te desengañará.

Catorce camisetas tengo y quince con la delgada
y el que no se lo quiera creer, que vaya a ver mi colada.

Calle arriba tengo frío, calle abajo calentura

y en cuanto llega a tu puerta, todos males se me curan.

El sol le dijo a la luna:

Retírate bandolera, que las que rondan de noche, de ciento no hay una buena.

Aunque seas buena moza, no te lo presumas tanto;
que también las buenas mozas se suelen quedar en blanco.

El pañuelo que te truje, si no te lo hubiera trujido,
no te hubieras casao con mi, ni pañuelo habías tuvido.

Por que me oyes cantar, dirás que estoy muy alegre,
y soy como el caracol, que cuando canta se muere.